La tradición del nombre de esta calle viene de que después de
que el primer conquistador de Madrid, Ramiro II, tuvo que abandonarla por
carecer de fuerzas para sostener esta posición los árabes la fortificaron
nuevamente, construyendo unas torres o atalayas para otear desde ellas el campo
y prevenir la nueva llegada de castellanos y leoneses. Estas atalayas se
llamaban en latín “specula”, y por existir en aquel lugar uno de esos “espejos”
quedo su nombre.
En el siglo XVII se prolongaba formando una curva por parte
de lo que es calle de Santiago y así consta que en 1670 el príncipe de
Astillano pidió que se cerrara una callejuela que iba desde la plazuela de
Santiago a la Calle Angosta del Espejo.
Efectivamente la línea de la muralla del Madrid morisco
venia por esta calle, y alguna de sus casas tiene su cimentación sobre restos
del antiguo muro. En la casa números 9 y 11 murió en 1877 el músico Juan Daniel
Skondopale, director de orquesta del Teatro Real. Unos años antes, en 1883 había
fallecido en el numero 4 la novelista romántica Ángela Grassi





